viernes, junio 16, 2006

CIGARRAS Y HORMIGAS

"No creo que por ser más escéptico, pesimista (que no realista) o prosaico uno sepa más de la vida ni del amor", he contestado esta mañana a alguien que sostenía que el amor no es más que una "suma de intereses", un medio para "autorrealizarse", y que lo sentía por los que, como yo, aún no "se habían dado cuenta"...
Ejemplos tiene la Historia de que grandes sabios fueron felices y amaron. Pero el mundo se nos está llenando de Hombres Prosa, de gente aferrada a la creencia (ignoro si por motivos de peso o no) de que todas las relaciones humanas se pueden explicar con el refrán «Por el interés te quiero Andrés.». Allá ellos, yo no me meto, lo que no tolero es que se empeñen en “abrirnos los ojos” cuando ya los tenemos abiertos, aunque no veamos lo mismo.

Me he acordado de una obrita de teatro de Santiago Rusiñol, Cigarras y Hormigas, en la que al fin se hace justicia con la cigarra de la fábula. Aquí las Cigarras encarnan a los hombres de letras, con nombres tan ilustrativos como Coplas, Miserias, Fantasías y El Ermitaño; y las Hormigas están representadas por materialistas y desengañados cosechadores apodados como El Hereu o El Vianda. Las cigarras viven alegres, confían en sus semejantes, son generosas y aunque (como los poetas) se mueren de hambre, se contentan con el alimento espiritual. Las Hormigas están malhumoradas, son avaras, recelosas y sólo alzan la vista al cielo cuando hay amenaza de sequía. Entonces, sólo entonces, acuden a las Cigarras para pedirles que, con sus cantos, invoquen a la lluvia.
El Ermitaño les alecciona con esta sabia advertencia:

No es a mí a quien tenéis que creer. En vez de grano tenéis que atesorar esperanzas, para tenerlas en las horas de angustia, tenéis que ser avaros de fe, y no de oro, que el oro no calma la sed; no debéis vivir de prosa, que la prosa sólo sirve para los días en que tenemos lluvia; pero se necesita la poesía para los días secos de la vida”.

¡Larga vida a las Cigarras! (exclamo, al dejar estas líneas)

9 comentarios:

Koke dijo...

Amiga cigarra,

Gracias por "re-abrirnos los ojos" a los que a veces estamos de vuelta.

“El optimista piensa que todo está bien, salvo el pesimista; el pesimista piensa que todo está mal, salvo él mismo”.

(G. K. Chesterton)

Breo Tosar dijo...

¡Vaya par de cigarras más entrañables!

Fernando dijo...

La puerta da, bien cerrada,
a un jardín inmortal.
Pero el amor la entreabre.
¿Inasequible futuro?
Lo entrevemos, lo queremos
como practicable hondura.
¿Qué nos promete el amor?
Junto al jardín columbrado
no nos engaña diciendo:
concebid la eternidad

Toño dijo...

¿Intereses?

Amo locamente a una persona a la que no veo desde hace más de dos años y no logro encontrar un interés en ello. Por encontrar, no encuentro ni la razón... o la razón misma es el amarla.

En cambio, es una pena que a veces el pesimismo se entremezcle con la realidad. Cómo me hubiese gustado ser personaje de ficción..., por ejemplo, de "Great Expectations" (Charles Dickens). Habrá a quien le parezca cursi, a mí no. (Vid. film de Alfonso Cuarón).

Bicos!!!

Rocio Arana dijo...

Mmmmm....

Inma dijo...

Toño,
Es bueno saber que siempre quedarán personas capaces de amar "des-interesadamente"...

Si utilizáramos la palabra "interés" en su sentido antiguo no estaría tan mal*. Por eso me apena saber que el DRAE recoge el sentido ACTUAL de las palabras... te lleva a decepciones como la de constatar las tres primeras acepciones de la palabra "interés", tan ajenas a lo que significa el "amor"...
1. m. Provecho, utilidad, ganancia.
2. m. Valor de algo.
3. m. Lucro producido por el capital.

Por fortuna, hay una 4ª que hace referencia a algo tan "inútil" y verdaderamente "interesante" como:

4. m. Inclinación del ánimo hacia un objeto, una persona, una narración, etc.

[*Para filólogos y no filólogos, prometo dedicar una entrada al precioso sentido etimológico de la palabra INTER-ESSE...]

Lord Scutum dijo...

Pienso que el amor es de origen propia y divinamente espiritual.Comienza por la admiracion y prosigue por el don de sí-que espera pero no exige reciprocidad-,es generosidad pura y no tiene otra unidad de medida que lo absoluto,prospera en la pobreza,se acrecienta aun mas en el sufrimiento,lleva a todos los que se aman,lenta pero seguramente,de la existencia a la esencia misma de su ser,y hace que el tiempo transcurra con una vibracion de eternidad.Este sentimiento procede de otro mundo;y alli regresa,dejando que todo lo demas,junto a los que le hayan despreciado,se convierta en polvo.

Inma dijo...

Todas las "cigarras", entre las que me incluyo, aplauden con sincero y caluroso entusiasmo tu valioso (y valiente) comentario, lord scutum...

Rocio Arana dijo...

Lord Scutum, eres un poeta...