miércoles, julio 05, 2006

ELOGIO DEL VIVIR

Será porque es verano y me llega, a oleadas, el risueño bullicio de la costa mediterránea (en indecente contraste con la espinosa redacción de mi tesina, motivo de desvelos nocturnos), que voy necesitando buenas razones que me animen a amar el día a día del lento y costoso trabajo; sobre todo para reconciliarme con estas indomables tentaciones de abandonarme a una tarde hermosa, de sol, mar y poesía…
Al hilo del brillante ensayo de Mora-Fondos sobre la postmodernidad y sus "sonámbulos", vuelvo al poeta Joan Maragall, quien, además de denunciar nuestros inhumanos «automatismos», también lamenta que la mayor parte del tiempo estemos «dormidos», esto es, que no comprendamos la grandiosidad de nuestra cotidiana, monótona y minúscula vida. Algo que sí han aprendido los personajes de una preciosa película, La Fortuna de Vivir (1999), de donde traigo la fotografía que ilustra este texto. "Despertaremos", dice Maragall, cuando entendamos que hay que amar cada momento, lo que significa dar lo mejor de nosotros mismos no sólo en el amor, sino también en cada acto de nuestro oficio y vocación, amar, al fin y al cabo, aquello para lo que servimos:

«Esfuérzate en tu quehacer como si de cada detalle que piensas, de cada palabra que dices, de cada pieza que pones, de cada golpe de tu martillo, dependiera la salvación de la Humanidad. Si olvidado de ti mismo haces cuanto puedes en tu trabajo, haces más que un emperador rigiendo automáticamente sus Estados, haces más que el que inventa teorías universales para satisfacer sólo su vanidad, haces más que el político, que el agitador, que el que gobierna.»

Asumo el riesgo de que se me llame ingenua, y confieso que, después de haber conocido deprimentes teorías existencialistas, para la pregunta «¿Qué es vivir?» me basta una respuesta tan sencilla y entusiasta como la que da Maragall —escritor que también vivió en el bombardeado siglo XX, como los ceñudos Sartre y Heidegger…—

«Vivir es desear más, siempre más; desear, no por apetito, sino por ilusión. La ilusión, ésta es la señal de la vida; amar, esto es la vida. Amar hasta el punto de poder darse por lo amado. Poder olvidarse a sí mismo, esto es ser uno mismo; poder morir por algo, esto es vivir. Sólo el que puede darse, el que ama, en una palabra, está vivo. Y entonces no tiene sino echar a andar. Ama, y haz lo que quieras
(MARAGALL, Joan: Elogio del vivir)

Reflexión que me lleva, de nuevo, hasta mi poeta lunático y su elogio del «trabajo gustoso», a mi Juan Ramón Jiménez, cuya neurastenia no le impidió escribir versos tan luminosos y vitalistas como éstos, que son mi poético consuelo y mi estímulo diario...

«No dejes ir un día
sin cojerle su secreto, grande y breve.
Sea tu vida alerta
descubrimiento cotidiano,
Por cada miga de pan duro
que te dé Dios, tú dale
el diamante más fresco de tu alma»

15 comentarios:

Lord Scutum dijo...

Magistral análisis sobre ese paso de los días rutinarios de tu tesina ¡ánimo Inma,que como decía San Juan de la Cruz ,al atardecer de la vida nos examinarán del amor,confío plenamente en tu actitud,sé que no vas a asistir al paso de los días sin sentirlos ,
todo puede transformarse en un rito de paso,espero que te endioses(en el buen sentido,pues nada como tener una vision sobrenatural de las cosas,mirar a la eternidad cambia la perspectiva y mejora la rutina)...MUCHO ÁNIMO

Koke dijo...

Aprovecho tu "elogio del vivir" para elogiar y recomendar la película que citas:
"LA FORTUNA DE VIVIR"

y para agradecerte tus entradas. También son una Fortuna.

E. G-Máiquez dijo...

Veré la película, si la encuentro. Gracias por la recomendación y por la entrada.

A propósito del excelente poema moral de JRJ: qué chulo es el tío, ¿no? O sea, que Dios da miga de pan duro y él devuelve un diamante fresco [sic]... Y luego pide Inma que le perdonemos ¡a ella! la ingenuidad.

Mora-Fandos dijo...

Muy buenos textos. De todos, saco un pequeño denominador, la idea de lo pequeño, indivisible, como secreto de la felicidad. Esto creo que está en la tradición estética que ve el todo en el fragmento, la eternidad en el instante -en la línea de Lord Scutum-. Por eso no se puede despreciar lo pequeño. Empezaré a leer a Maragall con más atención, gracias por este marketing que le vas haciendo.

La película es muy buena, te renueva las pupilas y la fe en muchas cosas.

Edu Solá dijo...

Yo más que de desear más hablaría de anhelar más porque supone más vehemencia en el deseo, y porque el término "deseo" normalmente conllevan connotaciones relacionadas sólo con lo sensible, y el anhelo es más omnicomprensivo.

Breo Tosar dijo...

La película de Jean Becker pasó bastante desapercibida en 1999 y ahora casi nadie se acuerda de ella. Por eso me alegra muchísimo que a ti también te guste, pues la considero una de mis diez películas preferidas.
Las historias que pasan en la luminosa región del río Loira, en Francia, son un canto a la amistad verdadera (la que conlleva también sacrificio), al amor a la vida, a la libertad.
El personaje de Garris me parece excepcional por su manera de ver el mundo, de sentir y de vivir. Es capaz de enamorarse y de ir a buscar a la chica que adora a la otra punta del país, pero después de cuidar de sus torpes amigos. Riton también conmueve, por su inocencia y su amor a su amigo. Otro personaje entrañable es el anciano burqués, el Ranita, que sabe que la fortuna de vivir está en la libertad y no en sus riquezas.
Es una película que recomendaría a todo el mundo, sobre todo a los que se empeñan en vivir deprisa.

Inma dijo...

Querido Lord Scutum,
Me ha encantado lo que dices de San Juan de la Cruz; recibo tus ánimos gaiteanos con especial ilusión,que me alientan para seguir en mi empeño (no sólo para la tesina, sino para perseverar en esa mirada "endiosada" en cada pasito de la vida...)

Me alegra que muchos de vosotros conozcáis "La fortuna de vivir", y a Breo agradezco tan buena reseña. Enrique, no creo que tengas dificultades para encontrarla, es de 1999 y está en DVD...¡Que la disfrutes!
También me llamó la atención el trueque de J.R.J, "la miga de pan duro de Dios" por el "diamante fresco de mi alma" ...¡Ahí queda eso! Fijándose tan altas expectativas tuvo que sufrir mucho...
Del poema me quedo con el anhelo (más que "deseo", como acertadamente matiza Edu Solá) de "arrancar" el secreto de la cotidianidad y con la autoexigencia del querer hacer -si no un "diamante"- lo mejor posible, en el día a día...

Mora-Fondos, gracias por tu visita. No suelo leer a escritores catalanes; a Maragall lo he descubierto hace poco -y ha cambiado la idea preconcebida que tenía de él,por culpa de su miserable descendiente, sin duda- A mí me está resultando muy provechoso,por eso os lo ofrezco aquí.

AnaCó dijo...

Muy buena entrada Inma, también a mí me gustó mucho la película, entrañable historia de amistades. Coincidimos en los versos con más miga. A mí más que chulería me parecía puerilidad: desde nuestro punto de vista ese pan cotidiano que resulta penoso de masticar (véase la tesina de Inma o de sus vecinas de blogg)es donde podemos descubrir -o no- el "secreto", si no lo descubrimos sólo vemos el pan duro que fácilmente da lugar a la queja, al reclamo. En cambio la miga "descubierta" inspira una generosa y agradecida respuesta: "el diamante más fresco de tu alma" es como una advertencia ... ¿Tú qué piensas?, igual es que ya me están empezando a afectar los sanfermines. Ah! y gracias por dignificar a los Maragall en su ascendencia.

Inma dijo...

Sí, Anacó, creo que caben las dos lecturas,que además son compatibles. La que has hecho tú me parece fantástica.
La humilde aspiración a descubrir la "miga de pan duro "(la tosca realidad)y al deseo de trascenderla a través del trabajo cotidiano -un dignificado trabajo (ascendido a "diamante") muy en la línea del pensamiento de J.R.J. En su caso, a través del "trabajo poético"; en el nuestro, a través del trabajo de investigación, que además también puede ser poético (véase el poema de Anacó "San Fermín")

Ala, pues,¡adelante, Anacó! Que encuentres en este día una "miga-diamante"...

Anónimo dijo...

Hola inma,
me disculpo por entrar a la brava, sin ninguna aportación hacia la fortuna de vivir. Voy a empezar desde el principio del asunto, por educación.

“Lanzas palabras veloces” es un título fabuloso, no sé si te lo he dicho.
Me trae a la memoria otros títulos cuya principal característica es la
cantidad de energía que acumulan, hacia el pasado y hacia el futuro.
Así de pronto recuerdo: “El discreto Encanto de la burguesía”, “De repente
el último verano”, “La importancia de llamarse Ernesto”, “Adivina quién
viene esta noche”.

“Tú lanzas”. El título en segunda persona del presente implica inmediatamente al
espectador. El que entra en tu blog se encuentra atrapado ante esta generosa atribución. Lanzar no es cosa fácil, precisa de músculo, de atrevimiento, de alegría.

“ Lanzas palabras”. Ah, Inma! Lanzar adjetivos, verbos, adverbios, sustantivos
incluso preposiciones, que pesan poco, me parece la gimnasia más dulce.
Se me ocurre también lanzar sinónimos, antónimos y parónimos, hasta producir
redundacias y cotroversias, hasta que el aire se sature de de ellas y se haga
por fin respirable. Estoy de acuerdo.

“Lanzas palabras veloces”. La velocidad alada de Pegaso, la de Aquiles “el de los
pies ligeros”, si las palabras atraviesan el aire raudas será para bien. Cuántas veces
he necesitado el poder de las palabras lanzadas veloces. El mundo de los hombres se defiende, se conquista y se ama con palabras.

“Para definir la velocidad de un objeto debe considerarse no sólo la distancia que recorre por unidad de tiempo sino también la dirección y el sentido del desplazamiento” dice la Wikipedia. Me apetece decir que las palabras lanzadas
con dirección y sentido pueden tomar nuevos y caprichosos destinos. Esta
condición impredecible de las palabras me parece especialmente importante.
He visto a palabras conseguir cosas increíbles, cosas que nadie preveía.

Bueno, Inma, tenía pensado lanzarte más palabras, es Sábado y tengo
más tiempo que de costumbre para la acción, pero no tengo tanto entrenamiento
como el vuestro. Últimamente, mi monasterio es el de las imágenes veloces,
qué se le va a hacer.

Un abrazo,
Juan

http://www.lanzaspalabrasveloces.blogspot.com

Inma dijo...

¡Qué ilusión,Juan, y qué afortunada me siento al recibir estas palabras veloces tuyas lanzadas con el ímpetu, la profundidad, el entusiasmo y la sensibilidad que te caracteriza (a ti y a todos tus proyectos).
Haces una hermosísimo homenaje al título de mi blogg, que es un verso de Salinas grabado en mi mente desde hace años...:

"Lo que eres
me distrae de lo que dices.

Lanzas palabras veloces,
empavesadas de risas,
invitándome
a ir adonde ellas me lleven.
No te atiendo, no las sigo:
estoy mirando
los labios donde nacieron.

Miras de pronto a lo lejos.
Clavas la mirada allí,
no sé en qué, y se te dispara
a buscarlo ya tu alma
afilada, de saeta.
Yo no miro adonde miras:
yo te estoy viendo mirar [...]."

También a mí me gustó la alusión al "TÚ", tan propio de Salinas, y que me parecía esencial en una actividad como la del blogg,ligada al afán de salida y de búsqueda del otro...

Y la capacidad gráfica del verso,que transmite esa VELOCIDAD que tan poéticamente describes (he recordado que leí la historia de Aquiles, el de los pies ligeros, en tu compañía, tú no lo recordarás...) encaja con las condiciones que nos impone -y ofrece- Internet...Incluso yo, que más bien soy de "ritmo lento", me voy sintiendo a gusto ante esta exigencia de rapidez, ante esta comunicación ágil, que impulsa a agilizar el pensamiento y la palabra...

También por su exaltación de la FUERZA de la palabra arrojada y recibida con alegría y coraje -como una saeta-, y que insta a buscar más allá, a no quedarse en la materia, sino a perseguir el origen último de la mirada, de la palabra...(porque "Lo que ERES me distrae de lo que DICES", dice Salinas, verso que puedes utilizar, además, para justificar tu aparente falta de atención cuando te está hablando algún ser querido, y de pronto te dice: -"Juan, ¿me estás escuchando?")

Disculpadme el comentario tan largo. Pondré mi excusa:
Juan, además de arquitecto-artista-pensador-y gran conversador, es mi hermano mayor y padrino...y le veo muy poquito, recluido como está en su particular "monasterio" de imágenes (y pensamientos) veloces que enormemente admiro...

Inma dijo...

El blogg de la empresa de comunicación que dirige Juan:
http//insideconsultores.blogspot.com

Anónimo dijo...

Triste... Pero cuando amas no puedes hacer lo que quieras...

Un beso desde la otra costa.

Toño.

Inma dijo...

Muy ocurrente el giro que le das a la frase, y no te falta razón, Toño.

Un poema de Cernuda dice así "Libertad no conozco/ sino la libertad de estar preso en alguien"...el suyo es un elogio a esa cárcel de amor que no obstante, impide hacer lo que uno quiere...
Un beso!

Toño dijo...

Había leído este soneta años atrás, sin embargo, sólo cuando lo escuché de la voz de Antonio Vega lo comprendí... (Básico -concierto-).
Un biquiño!!!


CONDENA

A trabajos forzados me condena
mi corazón, del que te di la llave.
No quiero yo tormento que se acabe,
y de acero reclamo mi cadena.

Ni concibe mi mente mayor pena
que libertad sin beso que la trabe,
ni castigo concibe menos grave
que una celda de amor contigo llena.

No creo en más infierno que tu ausencia.
Paraíso sin ti, yo lo rechazo.
Que ningún juez declare mi inocencia,

porque, en este proceso a largo plazo
buscaré solamente la sentencia
a cadena perpetua de tu abrazo.